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miércoles, 19 de noviembre de 2014

LA FUERZA DE LOS JÓVENES

“He aquí yo he hecho tu rostro fuerte contra los rostros de ellos, y tu frente fuerte contra sus frentes. Como diamante, más fuerte que pedernal he hecho tu frente; no los temas, ni tengas miedo delante de ellos, porque son casa rebelde.” Ez 3:8-9
    Los jóvenes han sido puestos por Dios para ser la fuerza de la sociedad. Fuerza física, fuerza moral, fuerza espiritual, fuerza intelectual, fuerza de ánimo, fuerza de unidad. Las manifestaciones contra lo sucedido en Iguala son un ejemplo de esa fuerza, solo que las masas en ocasiones pierden el control de sus acciones. Pero allí está la fuerza para realizar cambios. Las manifestaciones y pronunciamientos de los estudiantes del IPN son otro ejemplo de unidad y fuerza moral. Los objetivos comunes unen fuerzas contra realidades que reprueban.
    El profeta Ezequiel fue equipado con la verdad para tener poder ante la oposición de los rebeldes israelitas cautivos de Tel-abib. Tenía que comer la Palabra de Dios para hablar y responder ante la casa de Israel. Contaba con la presencia y la autoridad de Dios para realizar su ministerio. Esa es el arma poderosa en las manos de la juventud para vencer en todos los frentes que luche.
La impotencia de los jóvenes los lleva a resistirse a la autoridad con ataques verbales, insultos, difamaciones y acusaciones mal informadas. Pero una lucha legítima siempre se gana con la verdad. Con una mente informada, un corazón íntegro, y un trato con respeto a la investidura de las autoridades, lo merezcan o no. Podemos ver una muestra de esa actitud en la lucha que libró y ganó Mahatma Gandhi, Martin Luther King o Nelson Mandela. Ese ejemplo nos dejó el apóstol Pablo ante las autoridades imperiales que lo juzgaban. Ese ejemplo nos dejó el rey David en su lucha contra el rey Saúl. Jesucristo mismo tuvo esa actitud al enfrentar su juicio injusto ante Herodes y Pilato.
    Los jóvenes están para irrumpir en lo obsoleto, para renovar lo caduco, para destruir lo que ya es inútil, para establecer nuevas formas, introducir nuevas perspectivas, pero siempre con el poder de la verdad, la fuerza de las palabras, y la habilidad de la inteligencia y la razón. Nunca con una fuerza destructora que genere más violencia.
    El profeta Ezequiel representaba la presencia de Dios ante los cautivos. Cuando Dios hablaba, él hablaba. Cuando Dios callaba, él callaba. No es fácil hacer eso. Se necesita un corazón rendido a Dios y conocer sus propósitos para actuar de acuerdo a su voluntad. Pero cuando estamos en comunión con Él, tendremos el valor para hablar la verdad ante quien sea, tengan la respuesta que tengan. Oigan o no oigan. Recordemos que el Señor Jesucristo era un joven de treinta años que se enfrentó a todo el aparato gubernamental y religioso de su nación sin amedrentarse. La verdad de Dios fue la fuerza que le hizo invencible. Solo la muerte lo hizo callar. Pero su estela de enseñanzas no permitió que su revolución espiritual acabara en su tumba. Su obra permanece por los siglos y sigue generando cambios en la sociedad.

    Dios quiera que los jóvenes de nuestra iglesia sean un agente de cambio de acuerdo a la voluntad revelada y providente de Dios. Que Dios siga levantando líderes que se interesen en la vida de nuestros jóvenes. 
                                                             Pastor Moisés Brito Valeras

lunes, 16 de junio de 2014

Niños nigerianos cantan alabanzas

PADRE SÓLO HAY UNO...

Porque en cierta medida es el padre de donde los hijos se harán una imagen del Dios que adoran. Es el padre de donde los hijos varones se harán un modelo a seguir y de donde las niñas se harán un modelo del esposo que les gustaría tener. Los padres constituyen la columna humana más poderosa que sostiene el hogar, no en el sentido económico necesariamente, sino moral, espiritual y emocional. La familia se siente segura con un padre confiable, donde las olas de las tempestades de la vida golpean como contra una roca que no se mueve ni un ápice de su lugar.

Es el esposo el que debería ser el asidero de la esposa cuando ésta se ve asediada por los temores del futuro, o desalentada por la inseguridad de sí misma, o por las tentaciones atacando a cualquiera de los miembros de la familia.

El padre es el que enfrenta los peligros más difíciles, el que va un paso delante de su esposa y de sus hijos, el que se arroja a las amenazas más oscuras y el que enfrenta al enemigo más cruel. Es el último en saltar del barco y el primero en ofrendar su vida en sacrificio por la protección de su familia.

El padre es el primero en buscar la opinión de todos los miembros de su familia y el que puede vislumbrar, con la ayuda de Dios, los fines más altos de la vida para tomar las mejores decisiones.

Ser un buen padre es imposible sin la gracia de Dios. La meta más alta de un padre es relacionar a los hijos con el Padre Celestial por medio del Señor Jesucristo. Ningún padre debería estar contento con morir sin haberse asegurado de que cada uno de sus hijos comprende exactamente como llegar al cielo. La dicha más grande de un padre es cuando los hijos ya viven la vida eterna por su relación con Cristo. No importa si tienen una carrera profesional o no, si son exitosos o no, si tienen salud o no, si son prósperos o no. Jesús dijo: alégrense de que sus nombres están escritos en el libro de la vida.

Cuando Dios ha llegado a ser el primer amor de nuestros hijos, y nosotros hemos pasado a un segundo plano, podemos respirar tranquilos, hemos logrado el propósito por el cual alguien nos llamó “padre”. Si no lo hemos logrado, tenemos que confiar en Dios, Él es el único que puede cambiar los corazones. Algún día nuestro testimonio obtendrá el fruto por la gracia de Dios.
                                                                                                                                                                     Pastor Moisés Brito V.

viernes, 6 de diciembre de 2013

¿CÓMO SERÍA RECIBIDO EL MESÍAS?

¿Quién ha creído a nuestro mensaje y a quién se le ha revelado el poder del Señor? Creció en su presencia como vástago tierno, como raíz de tierra seca. No había en él belleza ni majestad alguna; su aspecto no era atractivo y nada en su apariencia lo hacía deseable. Despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, hecho para el sufrimiento. Todos evitaban mirarlo; fue despreciado, y no lo estimamos. Isaías 53:1-3

   Dos hombres trabajaban excavando un pozo profundo, cuando un día, al iniciar sus labores, hallaron una lagartija que accidentalmente había caído varios metros al fondo.
   El hombre que había descendido se lo comentó a su compañero que estaba afuera. – "Sácala, - le dijo éste, - la pobre se va a morir de hambre allí".
   Cuando el trabajador trataba de rescatarla, la lagartija corría y se ocultaba en las grietas de las piedras. Cuanto más trataba de alcanzarla más se hundía en la grieta. Cuando por fin fue sacada del pozo, corría para todos lados; no sabía qué hacer con su libertad. Esta es la actitud que tomó el pueblo de Dios cuando Cristo vino al mundo para salvarlo, lo rechazó.

1.   SU PUEBLO MENOSPRECIARÍA SU EVANGELIO. Ro. 10:16
   Las profecías acerca de la manera en que el Cristo sería recibido por su pueblo no eran nada halagadoras. Jesús tendría la misma recepción que sus profetas que le anunciaban; muchos de ellos fueron ignorados, otros perseguidos, y otros muertos.
   Era sólo un remanente el que recibía el mensaje y se volvía arrepentido a Dios.
   En el nacimiento del Cristo, pocos fueron los que verdaderamente lo esperaban y le dieron la bienvenida. Los dirigentes del pueblo lo rechazaron y persiguieron. Fueron los pobres, enfermos y marginados los que creyeron y lo siguieron.

2.   SU PUEBLO MENOSPRECIARÍA SU CONDICIÓN. Fil. 2:7
   ¿El Mesías, un campesino, pobre, del vulgo, sin escuela y mortal? No. Israel esperaba un Salvador al estilo Hollywood, montado en un majestuoso corcel, un guerrero con un poderoso séquito, bien parecido y fornido, diestro en el uso de la espada, elocuente y carismático, temeroso de Dios e intolerante con el gobierno pagano.
   Cuando Jesús se presentó a su pueblo como el Mesías en Nazaret, la gente se ofendió, lo quisieron lanzar al despeñadero. Era una burla para la imagen que ellos se habían creado del Mesías. No comprendían su condición humana  y  pacífica.

3.   SU PUEBLO MENOSPRECIARÍA SU APARIENCIA. Lc. 2:12
  Se dice que Moisés era hermoso (Ex. 2:2); que David era buen mozo, trigueño y de buena presencia (1 Sa. 6:12); que Saúl era buen mozo, alto y apuesto como ningún otro israelita (1 Sa. 9:2); ¿no se esperaría que el Mesías fuera más hermoso que ningún otro ser humano?
   Su pueblo no esperaba un hombre con apariencia de “raíz de tierra seca”, como un pequeño “retoño” de un árbol, y menos que igual que cualquier mortal sufriera hambre, pobreza y marginación.
   Olvidaron la hermosura de la santidad, la belleza de la bondad, la fuerza de la virtud y el poder del Espíritu de Dios. Sus ojos espirituales fueron cegados por su carnalidad.

4.   SU PUEBLO DEPENDERÍA DE SU REVELACIÓN. Mt. 16:15-17
   La razón por la cual su pueblo y las multitudes lo rechazarían, era por su incapacidad para discernir las cosas espirituales. El hombre ha sido vendado por el diablo para que no vea las huellas de Dios  en la creación, que no discierna la voz de Dios en su interior. Ha perdido el sentido del oído en su caída en el Edén. Su sabiduría está tan entorpecida como la de un borracho empedernido.
   Es Dios, en su gracia, el que tiene que darle la vista espiritual, abrir sus oídos espirituales, iluminar su entendimiento y romper su corazón de piedra para darle uno de carne. Sólo entonces el ser humano puede reconocer a Cristo y acudir a él para ser salvo
 
“Aquí ponen  un bebé en un pesebre de madera,
Luego lo clavarán en una cruz de madera,
Aquí lo rechaza un posadero
Luego toda la ciudad clamará por su crucifixión.
Aquí está envuelto en pañales viejos,
Luego lo desnudarán, y su ropa, su única posesión, se venderá.
Aquí lo rechaza el mundo,
Pero en la cruz lo rechazará su propio Padre.
Será traspasado por nuestras transgresiones,
Será molido por nuestras iniquidades,
El castigo por nuestra paz caerá sobre él,
Y por sus llagas seremos sanados.
Dan Stevers.

domingo, 6 de octubre de 2013

FIDELIDAD CRISTIANA

"En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad." Gálatas 5:22

La palabra griega “pistis” tiene varios significados en el Nuevo Testamento: confianza, creencia, fidelidad, compromiso. Cuando relacionamos esta virtud con las dos últimas de las nueve que conforman el fruto del Espíritu Santo (humildad y dominio propio), nos damos cuenta que tiene que ver con deberes hacia nosotros mismos.
    En una época en que fácilmente se rompen los votos matrimoniales, cuando las mejores amistades terminan en guerra, cuando los empleados abusan de la confianza de la empresa, cuando los comerciantes traicionan la lealtad de sus clientes y los burócratas usan sus posiciones para la corrupción, esta virtud, debe brillar en la vida de los cristianos. 

1. PARA SER AMIGOS DE DIOS.
    ¡Qué honor el de Abraham, el ser llamado “amigo de Dios”! (Is. 41:8). La Biblia nos dice que Abraham le creyó a Dios y fue llamado padre de todos los creyentes. Su relación con Dios se caracterizó por la comunión, obediencia, confianza, diálogo permanente y entrega incondicional. Es la clase de relación que debemos cultivar con Dios.
    Jesucristo dijo: “Ya no los llamo siervos… los he llamado amigos” (Jn. 15:15), porque su comunión con nosotros debe ser profunda, de confianza, de familiaridad. La fidelidad a Dios y sus propósitos nos constituye en sus amigos.

2. PARA SER CREYENTES MADUROS.
    Dios no busca personas perfectas, pero sí busca personas fieles. No siempre seremos eficaces, pero siempre debemos ser fieles. Dios requiere en su palabra que los llamados a servir en su Iglesia sean confiables, responsables, íntegros, diligentes, todo eso tiene que ver con la fidelidad.
Se debe terminar la tarea que se empieza, cumplir con la palabra dicha, disciplinarse en sus tiempos, tratar con amabilidad a los demás, aceptar con prontitud las tareas. Estas cualidades caracterizan a una persona madura. Muchos quieren ser líderes, supervisores, directivos, gerentes, pero según el Señor Jesús, deben primero aprender a ser fieles. 

3. PARA SER AMIGOS VERDADEROS.
    Toda verdadera amistad tiene su base en la fidelidad. La Biblia dice: “En todo tiempo ama el amigo” (Pr. 17:17). Hay amigos “de labios para afuera”; amigos “en las maduras”, pero contados son los que superan los desacuerdos, los que permanecen “en las duras”. Nunca olvidaré las palabras de un viejo Pastor que, cuando muchos me acusaban de maldad, y la gran mayoría dudaba de mi inocencia, él se me acerco y me dijo: “No sé si eres culpable o inocente, pero quiero que sigas siendo mi amigo”. Ese día sentí el abrazo de Dios por medio de un amigo verdadero.

4. PARA SER TRABAJADORES CONFIABLES.
    Todo trabajo que desempeñamos en el mundo es parte de nuestra vocación como siervos de Dios y debemos realizarlo con fidelidad. La pereza, la indolencia y la irresponsabilidad denigran la imagen de Dios en nosotros. No solo debemos buscar brillar en los proyectos grandes, la Biblia dice que la integridad se revela en las cosas pequeñas (Lc. 16:10) y en los actos privados (Mt. 6:3).
    Los compromisos asumidos deben cumplirse, no porque la tarea en sí lo merezca, sino por la clase de personas que somos, y debemos ser, por nuestra relación con Dios. 

Las recompensas para los fieles.
  • ü  Tendrás mayores posibilidades de ascender en tu trabajo.
  • ü  Dormirás con un conciencia tranquila.
  • ü  Obtendrás la bendición de Dios en lo que haces.
  • ü  Te ganarás la confianza de tus empleadores.
  • ü  La gente se sentirá feliz de tenerte como amigo.
  • ü  Crearás buena fama para la gloria de Dios.
  • ü  Serás admirado por tus seres queridos por siempre.
  • ü  Serás bienvenido por Cristo al cielo con alegría.
  • ü  Recibirás la corona de justicia de manos del Señor Jesucristo.
  • ü  Serás un mejor siervo de Dios en la eternidad.
Pastor Moisés Brito Valeras

UNA IGLESIA CATÓLICA

"Y entonaban este nuevo cántico: 
«Digno eres de recibir el rollo escrito 
y de romper sus sellos, porque fuiste 
sacrificado, y con tu sangre compraste 
para Dios gente de toda raza, lengua, 
pueblo y nación. 
De ellos hiciste un reino; 
los hiciste sacerdotes al servicio 
de nuestro Dios, 
y reinarán sobre la tierra.»" 
Apocalipsis 5:9,10

La iglesia católica es:
Un solo rebaño y un Pastor
Una esposa para un solo Marido
Un solo edificio para un solo Espíritu
Muchos ciudadanos en una sola nación
Muchas piedras en un solo Fundamento
Muchos miembros en una sola familia
Muchos miembros en un solo cuerpo
Muchos pámpanos en una sola Vid
Muchos hijos con un solo Padre

1° SE REFIERE A LA IGLESIA INVISIBLE.

1.     INCLUYE A TODOS LOS ELEGIDOS.
   El cristianismo auténtico no hace acepción de personas. No tiene preferencia de raza, lengua o nación. La iglesia está compuesta por los elegidos esparcidos por toda la tierra, en todos  los países y que se acomoda bajo cualquier tipo de gobierno. Existe desde Adán y permanecerá hasta el último convertido antes del fin del mundo. Son los que realmente han sido regenerados en su corazón, sellados con su Espíritu, registrados en diferentes denominaciones y que solo Dios conoce.

2.     SON LOS ELEGIDOS EVANGELIZADOS.
No se trata de todos los que han sido predestinados, lleguen a conocer o no el evangelio, no. Se trata de aquellos que, habiendo sido elegidos desde la eternidad, en algún momento por medio de la predicación del evangelio creyeron en Jesucristo como su salvador y así lo confesaron. Dios predestina no solo que se conviertan sus elegidos, sino también que haya medios para que el evangelio sea conocido por ellos. Jesús dijo: “Vayan y hagan discípulos a todas las naciones”.

3.     ABARCA LA VIDA EN TODAS SUS FACETAS.
La iglesia es universal porque su tarea, su influencia, su misión y mandato, incluye todas las áreas de la vida humana: la ciencia, la política, las artes, el deporte, el comercio, la agricultura, la cultura y la familia. No solo se adora y sirve a Dios por medio del culto público, sino por el ejercicio fiel de nuestra vocación en el mundo. Dios no limita su soberanía a la vida eclesiástica; no se encierra en templos; no se enclaustra en lo que llamamos “sagrado”.

2° SE REFIERE A LA IGLESIA VISIBLE.

1.     ESTÁ CONTENIDA EN MUCHAS DENOMINACIONES.
No está concentrada mediante un gobierno único y central, se encuentra en muchas denominaciones que se caracterizan por sujetar su mente y su conducta exclusivamente a la autoridad de la Biblia. No hay una jerarquía organizacional que pretenda mantener un control completo y exclusivo. La unidad es espiritual, y su expresión es diversa, plural.
   Hay fundamentos que unen espiritualmente a pentecostales, bautistas, nazarenos, anglicanos, luteranos, metodistas y carismáticos.

2.     SE HACE VISIBLE MEDIANTE SUS MARCAS.
Pero ¿cómo diferenciar a denominaciones protestantes y sectas heréticas? Por sus marcas. Básicamente son tres: La Predicación de la doctrina pura del evangelio, la recta administración de los sacramentos y el fiel ejercicio de la disciplina. Sin embargo, estas marcas producen otras señales que las caracterizan: Adoración genuina, oración eficaz, evangelización natural, comunión afectiva, testimonio efectivo, gobierno bíblico, santidad personal, y cuidado de los pobres.

                           3.     SE DIFERENCIA POR MAYOR O MENOR PUREZA.
Las denominaciones no se diferencian por ser unas verdaderas y otras falsas. La distinción se observa por su grado de pureza: pureza en su doctrina, en su conducta, en su gobierno, en sus finanzas, en su lenguaje, en su vida familiar y laboral, en su servicio a la comunidad y en su cuidado de la tierra.
   Una denominación o iglesia local, rompe su comunión con la iglesia verdadera cuando niega uno o varios fundamentos escriturales, como negar la doctrina de la Trinidad, o la inspiración de las Sagradas Escrituras.


Iglesia local
·  Es un grupo de creyentes
·  Son muchos grupos
·  Son todos los llamados
·  Es una organización
·  Incluye solo a vivos
·  Todos pueden conocerse
·  Tienen un gobierno central
·  Se conocen por lista


Iglesia universal
·  Es la totalidad de los creyentes
·  Es una sola iglesia
·  Son todos los elegidos
·  Es un organismo
·  Incluye a vivos y muertos
·  No puede conocerse a todos
·  No tienen un gobierno único
·  Sólo Dios los conoce

jueves, 29 de agosto de 2013

CÓMO ESCUCHAR UN SERMÓN

CÓMO ESCUCHAR UN SERMÓN

Lucas 8:4-18
De cada pueblo salía gente para ver a Jesús, y cuando se reunió una gran multitud, él les contó esta parábola: «Un sembrador salió a sembrar. Al esparcir la semilla, una parte cayó junto al camino; fue pisoteada, y los pájaros se la comieron. Otra parte cayó sobre las piedras y, cuando brotó, las plantas se secaron por falta de humedad. Otra parte cayó entre espinos que, al crecer junto con la semilla, la ahogaron.Pero otra parte cayó en buen terreno; así que brotó y produjo una cosecha del ciento por uno.»
Dicho esto, exclamó: «El que tenga oídos para oír, que oiga.»
Sus discípulos le preguntaron cuál era el significado de esta parábola. 10 «A ustedes se les ha concedido que conozcan los secretos del reino de Dios —les contestó—; pero a los demás se les habla por medio de parábolas para que
»“aunque miren, no vean; 

aunque oigan, no entiendan”.

11 »Éste es el significado de la parábola: La semilla es la palabra de Dios. 12 Los que están junto al camino son los que oyen, pero luego viene el diablo y les quita la palabra del corazón, no sea que crean y se salven. 13 Los que están sobre las piedras son los que reciben la palabra con alegría cuando la oyen, pero no tienen raíz. Éstos creen por algún tiempo, pero se apartan cuando llega la prueba. 14 La parte que cayó entre espinos son los que oyen, pero, con el correr del tiempo, los ahogan las preocupaciones, las riquezas y los placeres de esta vida, y no maduran. 15 Pero la parte que cayó en buen terreno son los que oyen la palabra con corazón noble y bueno, y la retienen; y como perseveran, producen una buena cosecha.
16 »Nadie enciende una lámpara para después cubrirla con una vasija o ponerla debajo de la cama, sino para ponerla en una repisa, a fin de que los que entren tengan luz. 17 No hay nada escondido que no llegue a descubrirse, ni nada oculto que no llegue a conocerse públicamente. 18 Por lo tanto, pongan mucha atención. Al que tiene, se le dará más; al que no tiene, hasta lo que cree tener se le quitará.»

1.    ASEGÚRESE DE TENER OÍDOS PARA OÍR.

El pasaje que nos ocupa es de sobra interesante. Trata precisamente de cómo escuchar la Palabra de Dios. Jesús nos informa que hay cuatro tipos de corazones que oyen la Palabra de Dios, pero sólo uno el que oye apropiadamente. Tres de ellos fracasan en retener la Palabra. Pero aún el que oye sólo puede hacerlo si tiene oídos para oír, y eso no depende de él, sino sólo de la gracia de Dios. Para oír a Dios tenemos que estar seguros de haber sido regenerados por el Espíritu de Dios. Deberíamos poder, pero no podemos.
   ¿Cómo sabemos que tenemos oídos para oír? si nos hemos arrepentido de nuestros pecados y hemos creído en el Salvador Jesucristo.

2.    ESFUÉRCESE POR ENTRAR AL REINO.

La tecnología está arrinconando la predicación a la zotehuela donde se encuentran las formas de comunicación obsoletas. Esto no es nuevo, por otras razones, los griegos menospreciaban la predicación del evangelio, la tenían como una locura. En realidad, cualquier forma de comunicación está limitada.
   Hay una razón por la cual la predicación tendrá pocos resultados: La puerta a la vida eterna es angosta, y el camino es estrecho. El Señor Jesús insta al que oye una predicación: “Esfuércense por entrar por la puerta estrecha, porque muchos tratarán de entrar y no podrán” (Lc. 12:24). La predicación es una valiosa oportunidad.

3.    ELIJA EL MODO CORRECTO DE OÍR.


Jesús explica los cuatro modos de escuchar un sermón: Primero, los que oyen pero siguen coqueteando con Satanás. El diablo arrebata la semilla de la Palabra. Segundo, los que oyen con gozo, pero comparten su gozo con el pecado, así que cuando viene la tribulación prefieren el pecado. Tercero, los que aceptan la palabra, pero la ponen en la misma canasta donde tienen las preocupaciones, riquezas y placeres. Pronto la Palabra queda sepultada por lo más placentero.
   El único modo correcto de oír es teniendo un corazón recto y bueno. Venir con el deseo de poner en práctica la Palabra y buscar sinceramente a Dios. Entonces podremos retener y perseverar en la Palabra.

4.      DESARROLLE EL OÍDO ESPIRITUAL.

Oír el mensaje de Jesús en una predicación es una capacidad de unos cuantos. Todos tenemos orejas, pero no todos contamos con el oído espiritual que requiere la predicación. El que lo tiene oye más que las palabras del predicador humano. Escucha a alguien más que al predicador terrenal. Hay tesoros que considera más valiosos que el oro y los diamantes, los cuáles recibe, retiene e invierte para enriquecer su vida.
   Los discípulos contaban con el “oído para oír”, pero no los fariseos. Las parábolas ilustraban la verdad espiritual para los discípulos, pero la oscurecían y ocultaban para aquellos religiosos soberbios.

5.      ESCUCHAR, O SALVA O ENDURECE.

La Biblia es muy clara respecto al poder de la Palabra: La misma que ablandó el corazón de Moisés, endureció el corazón de Faraón; ablandó el corazón de Isaías, pero endureció el corazón de los príncipes de Israel; vivifica el corazón de los elegidos, pero confunde el corazón de los réprobos (Ro 9:17,18; Is 6:9, 10; 2 Co 2:15,16).
   Ni Noé, ni Isaías, ni Esteban fueron predicadores fracasados; algunos predicadores no tienen grandes audiencias ni mucha aceptación, pero no quiere decir que la Palabra haya fallado. A veces está cumpliendo con la función de endurecer (Ro 1:24).

6.      ATIENDA PARA TENER MÁS.

“Por tanto, pongan mucha atención – Dice Jesús - al que tiene, se le dará más; al que no tiene, hasta lo que cree tener se le quitará” (v.18). Esta es la razón de la parábola del sembrador. Es increíble ¡Cuánta gente cree tener la Palabra de Dios! ¿Pero de que le sirve al que no la oye para obedecerla? Solo le condena más (Jer 5:14). Porque en el día del juicio, aun lo que cree tener se le quitará.
   Tienen la Palabra, pero no tienen la convicción, y Satanás se las arrebata. Tienen la Palabra, pero no tienen pasión, y cuando viene la prueba, su dolor se las arrebata. Tienen la Palabra, pero no tienen fe, entonces aparece el mundo y con sus ofertas les arrebata la Palabra.
   Si oyes con atención, además de un oído espiritual, tendrás fruto en abundancia.

Pbro. Moisés Brito Valeras

miércoles, 21 de agosto de 2013

CÓMO ENTENDER LA BIBLIA



SALMO 119:17-24

17 Trata con bondad a este siervo tuyo;
así viviré y obedeceré tu palabra.
18 Ábreme los ojos, para que contemple
las maravillas de tu ley.
19 En esta tierra soy un extranjero;
no escondas de mí tus mandamientos.
20 A toda hora siento un nudo en la garganta
por el deseo de conocer tus juicios.
21 Tú reprendes a los insolentes;
¡malditos los que se apartan de tus mandamientos!
22 Aleja de mí el menosprecio y el desdén,
pues yo cumplo tus estatutos.
23 Aun los poderosos se confabulan contra mí,
pero este siervo tuyo medita en tus decretos.
24 Tus estatutos son mi deleite;
son también mis consejeros.

1.   PROPÓNGASE OBEDECER LA PALABRA. v.17

La vida sin la Palabra puede volverse oscura y sin sentido. Es como un laberinto lleno de callejones sin salida y el dolor y la miseria son cotidianos. Solo la Palabra de Dios le da un verdadero propósito y una nueva dimensión sin límites. Se proyecta hacia la eternidad
   La vida terrenal cobra colorido, pasión y hermosura. Por eso, cuando venimos a la Palabra tenemos el deseo de obedecerla para representar a Dios en la tierra. Si no tenemos la intención de obedecer la Palabra, no la entenderemos. Nos parecerá extraña y contradictoria.

2.   PIDA ENTENDIMIENTO ANTES DE LEER. vv.18,19.

Sin la gracia de Dios, el ser humano tiene un velo en su entendimiento que le incapacita para apreciar su sabiduría.
   El hombre está muerto, sordo, ciego e insensible. Aun cuando ya es creyente las tinieblas nublan su entendimiento. Los resquicios de pecado no le permiten profundizar en las maravillas de la ley.
   Necesitamos orar e implorar entendimiento, sabiduría, inteligencia y percepción. Es el Espíritu Santo el único poder para creer en la Palabra, comprenderla en todo su sentido, asimilarla y aplicarla a nuestra vida.

3.   ESTUDIE SISTEMÁTICAMENTE TODA LA BIBLIA. v.20
         
Cuando no estudiamos la Biblia de manera sistemática, nuestro conocimiento queda desarticulado, desordenado, incoherente.
   Dios nos dotó de una  mente con el poder de ordenar, clasificar, sistematizar y ver la Biblia como un cuerpo de doctrina.
   El Espíritu Santo provoca en nosotros un hambre espiritual que se satisface mediante tres alimentos: Oración – Palabra – Sacramentos.
   Se llaman “Medios de Gracia” que sustentan nuestra alma y nos mantienen saludables.
   Para aprovechar los nutrientes de la Palabra siga este proceso: 
   Lea – Estudie – Medite – Memorice – Aplique.

4. ESCOJA LA BENDICIÓN Y NO LA MALDICIÓN. vv.21,22

El propósito de la Biblia no es que usted sepa más, sino que viva, y que viva en abundancia. Que reciba la bendición de Dios. La soberbia nos inclina hacia la maldición. Dios reprende a los infieles y maldice a los apóstatas. Los montes Ebal y Gerizim nos recuerdan la invitación divina: Escoge la Bendición, opta por la vida.
   Pero el salmista reconoce que la lucha en su interior está perdida a no ser que la gracia le dé la victoria. Por eso tenemos que orar para pedir: Que Dios nos enseñe (v.12), que Dios nos revele (v.19), que nos dé entendimiento (v.27), que incline nuestro corazón (v.36), que nos vivifique (v.88), que afirme nuestros pasos (v.133) y que nos busque cuando nos extraviamos (v.176).

5.   PERSEVERE CONFIANDO EN LA PALABRA. v.23

Llega el momento cuando amenaza el desánimo. Cuando el pecado se hace aceptable, la maldad se vuelve popular y la corrupción domina las altas esferas, la voluntad se ve tentada a ceder.
    Los líderes fallan, los gobernantes persiguen al justo y hasta los pastores atentan contra las ovejas. Pero un corazón sabio atesorará la ley, meditará en los beneficios de guardar los mandamientos y se mantendrá dentro de los límites del reino de Dios.
   Débora, Nohemí y Daniel lo hicieron y tuvieron éxito. Josué 1:8 nos da tres pasos para el éxito en medio de los grandes desafíos: Recita -  Medita – Cumple.

6.   DELÉITESE CONTINUAMENTE EN LA PALABRA. v.24

Todos tenemos en algún lugar especial las cartas, tarjetas, mensajes o escritos de las personas que más amamos o que en algún tiempo hemos amado. Esas palabras son un deleite para nuestro corazón. Nos revelan el amor de esa persona y alimentan nuestra autoestima.
   Piense en la escritura, no solo como un mensaje de amor de parte de Dios, sino como un legado de sabiduría que le mostrarán el camino a la vida y a la felicidad eterna. Ellas deben ser su especial deleite en tiempos de alegría, pero también en tiempos de soledad y conflicto. Deben ser su consuelo y su fuente de consejo y dirección.


Pbro. Moisés Brito Valeras