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lunes, 5 de febrero de 2018

LA SEGURIDAD DE LA SALVACIÓN

1 Pedro 1:3-9
3 ¡Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva 4 y recibamos una herencia indestructible, incontaminada e inmarchitable. Tal herencia está reservada en el cielo para ustedes, 5 a quienes el poder de Dios protege mediante la fe hasta que llegue la salvación que se ha de revelar en los últimos tiempos. 6 Esto es para ustedes motivo de gran alegría, a pesar de que hasta ahora han tenido que sufrir diversas pruebas por un tiempo. 7 El oro, aunque perecedero, se acrisola al fuego. Así también la fe de ustedes, que vale mucho más que el oro, al ser acrisolada por las pruebas demostrará que es digna de aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo se revele. 8 Ustedes lo aman a pesar de no haberlo visto; y, aunque no lo ven ahora, creen en él y se alegran con un gozo indescriptible y glorioso, 9 pues están obteniendo la meta de su fe, que es su salvación.

INTRODUCCIÓN


Nuestra salvación es segura porque es una obra de Dios.
Estando en su lecho de muerte, le preguntaron a Sir Michael Faraday, el científico descubridor del magnetismo, qué teorías tenía acerca de la vida después de la muerte.
- “¿Teorías? – contestó sorprendido - ¡pues no tengo ninguna! Sólo tengo certidumbres. “Porque sé en quién he creído, y estoy seguro de que tiene poder para guardar hasta aquel día lo que le he confiado” (2 Ti. 1:12).

Nuestra salvación es segura porque:

1.     SU AUTOR ES DIOS
       Ninguna nota resuena más clara del génesis al apocalipsis que ésta: “La salvación es del Señor”. Es Dios el que “nos ha hecho nacer de nuevo a una esperanza viva”. La alabanza es para él,  no para nosotros.

2.     SU BASE ES UN PACTO ETERNO. Jer. 32:38-40
     La Biblia nos habla de un pacto de gracia que Dios ha sellado con su pueblo para garantizar nuestra salvación. Pero este pacto descansa en un pacto de redención celebrado entre el Padre y el Hijo desde la eternidad. Dios no improvisa ni tiene fracasos. La salvación, de principio a fin, obedece a un plan eterno.

3.     TENEMOS FE EN CRISTO
        Dios nos protege en el camino de la salvación mediante la fe. Este fue el extraordinario descubrimiento de Lutero. El monje había luchado durante toda su vida por ganar su salvación, hasta que, subiendo de rodillas “la escalinata sagrada” en Roma descubrió que: “El justo por la fe vivirá” (Ro.1:17)

4.     ES UN REGALO DE LA GRACIA DE DIOS. vv. 3-4
         Un amigo le preguntó a un viejo pescador que vivía junto al mar si todavía creía que iba al cielo. “Mira por la ventana”, dijo el pescador.” ¿Están todavía allí las siete montañas?” “Sí”, dijo su amigo. “Pues bien”, dijo el pescador, “Las montañas podrán cambiar de lugar, los cerros podrán venirse abajo, pero mi amor por ti no cambiará”, dice el Señor. (Is 54:10; 1 P. 1:23:25).

5.     PROVIENE DE UN PERDÓN COMPLETO. Ro. 8:1; Sal. 103:12
       La salvación incluye un perdón total y para siempre. Los pecados pasados, presentes y futuros son perdonados. Nos justifica del pasado, nos santifica en el presente y nos glorifica en el futuro.

6.     SE SOSTIENE POR UNA CADENA DIVINA. Ro. 8:29-35
         En teología esto se llama “ordo salutis”, el orden de la salvación. Es el proceso diseñado y ejecutado por Dios para la redención de sus escogidos. No existe poder en el universo que pueda frustrar el plan de redención.

7.     HAY UN CAMBIO EN MI CARÁCTER. v. 8
         La salvación tiene evidencias. Dios cambia el corazón, la mente, los afectos, la voluntad y la dirección de nuestra vida. Al Cristo que ignorábamos ahora lo amamos, le confiamos nuestra vida y nos gozamos en su salvación.

8.     HAY FRUTOS DE ARREPENTIMIENTO. v. 9; Lc. 3:8
     Los frutos no son la causa de la salvación, sino su resultado. Jesucristo señaló la importancia de los frutos como señales de la obra del Espíritu en el corazón. La obediencia, la adoración y el servicio a Dios, deben estar a la vista.

9.     HAY PROGRESO EN MI VIDA CRISTIANA
  Una fe acrisolada es aquella que ha sido puesta a prueba y se ha limpiado de las impurezas del pecado y de la incredulidad. Las pruebas sirven para deshacernos del pecado y  revelar las virtudes del Espíritu en  nosotros.

10.  SIENTO PESAR POR EL PECADO. 1 Jn.1:7,9; 3:9
   Ningún creyente en Cristo está exento de pecar, pero ése no es su estilo de vida normal, el pecado le avergüenza, le duele y lo conduce a Cristo en busca de ayuda y de perdón. Eso es señal de que es hijo de Dios.

11.   LA PROMESA ES DE VIDA ETERNA. 1 Jn. 5:13
  La herencia en los cielos es indestructible, incontaminada e inmarchitable. Es otra manera de describir la vida eterna. Dios no nos da una vida mejor, vida feliz o vida larga. Nos da vida eterna.

12.   TENGO AMOR POR MI HERMANO. 1 Jn. 1:5-6
Si un cristiano habla como pagano, se divierte en cosas paganas, y su ambiente son sus amigos paganos, entonces es un pagano. La seguridad de mi salvación se pone en evidencia cuando yo amo a mis hermanos, amo estar con mis hermanos, amo ayudar a mis hermanos y amo perdonarlos.

13.   HE SIDO DISCIPLINADO POR DIOS. He 12:6
    Si Dios ha tenido que someterme a disciplina para corregirme, debo estar agradecido de que me demuestre que soy su hijo. Puedo ver las vidas de Job, Moisés, David, Salomón, Pedro, Pablo, todos recibieron disciplina divina.

14.   TENGO TESTIMONIO DEL ESPÍRITU SANTO. Ro. 8:16
    Spurgeon relata su conversión en los siguientes términos: “En ese momento mi alma fue inundada por la realidad de la gracia de Dios. Miré a la cruz de Jesucristo y vi allí sus manos perforadas por mis pecados; lo vi cargando el peso de mis pecados sobre su espalda, vi la ira de Dios que yo merecía, recaer sobre él. ¡Y en ese momento supe que todo había terminado! Todo había sido hecho, el pago ya se había efectuado, nada quedaba por hacer, y yo supe que había recibido la vida eterna”.

Pastor Moisés Brito Valeras

miércoles, 17 de febrero de 2016

LA JUSTIFICACIÓN POR LA FE

Romanos 1:16-32
Justificados pues por la fe...
16 No me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para la salvación de todo aquel que cree: en primer lugar, para los judíos, y también para los que no lo son. 17 Porque en el evangelio se revela la justicia de Dios, que de principio a fin es por medio de la fe, tal como está escrito: «El justo por la fe vivirá.»
18 La ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad y maldad de quienes injustamente retienen la verdad. 19 Para ellos, lo que de Dios se puede conocer es evidente, pues Dios se lo reveló; 20 porque lo invisible de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, y pueden comprenderse por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. 21 Pues a pesar de haber conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón se llenó de oscuridad. 22 Aunque afirmaban que eran sabios, se hicieron necios, 23 y cambiaron la gloria del Dios inmortal por imágenes de hombres mortales, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
24 Por eso Dios los entregó a los malos deseos de su corazón y a la impureza, de modo que degradaron entre sí sus propios cuerpos.25 Cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y honraron y dieron culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.
26 Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas. Hasta sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van en contra de la naturaleza. 27 De la misma manera, los hombres dejaron las relaciones naturales con las mujeres y se encendieron en su lascivia unos con otros. Cometieron hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibieron en sí mismos la retribución que merecía su perversión.
28 Y como ellos no quisieron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para hacer cosas que no convienen. 29 Están atiborrados de toda clase de injusticia, inmoralidad sexual, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades. 30 Son murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, 31 necios, desleales, insensibles, implacables, inmisericordes. 32 Y aunque saben bien el juicio de Dios, en cuanto a que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se regodean con los que las practican.

La justificación por fe es necesaria debido a la depravación total del hombre.

1.      EL HOMBRE NECESITA LA SALVACIÓN. vv. 16-18
      Una gran ciudad, capital de un país, puede impresionar a cualquiera. Mucho más la capital de un imperio, la fortaleza de una civilización, centro del poder militar económico, cultural, militar e intelectual de una confederación de naciones. Pero Pablo no es cualquiera, es el embajador del reino de Dios, y su mensaje está por encima de la fuerza de cualquier otro poder. Su evangelio revela el poder del único Dios vivo y verdadero, el Todopoderoso.

     Es el único poder que puede trasladarte...



  • De la culpa del pecado a la justicia requerida por Dios
  • De la miseria moral a la santidad que agrada a Dios
  • De la esclavitud del maligno a la libertad en Cristo
  • Del castigo eterno a la bienaventuranza celestial
  • De la enemistad con Dios a la feliz reconciliación con Él
  • Del fuego del infierno a la vida eterna


La vida eterna se recibe solo por la fe en Cristo, una fe que ejercemos como un don de Dios, y no como una virtud humana. No por obras; no por obediencia a la ley; no por algún mérito debido a la raza o a privilegios de antepasados. Por estar bajo la ira de Dios, todo ser humano necesita la fe en Cristo.

2.      PORQUE DIOS HA REVELADO SU VERDAD. vv. 19-20
     Sorpréndase: No se necesita la Biblia para conocer a Dios. Todo ser humano, en su interior y en su entorno, cuenta con suficiente revelación para conocer al Creador. La naturaleza y su conciencia son medios que revelan claramente la existencia de un Dios supremo, sabio, poderoso y santo.
    En realidad no necesitamos probar la existencia de Dios. Lo que la gente necesita es ser honesta y humilde para reconocer el sentido de eternidad que hay en su corazón. La espiritualidad, la moralidad, la capacidad de juicio, la idea de lo sublime, la intuición de lo eterno, son sentimientos de criatura, de hambre de Dios.
    Este conocimiento nato y adquirido que todo hombre tiene lo deja sin excusa ante el juicio de Dios. No tiene justificación de violar esa conciencia y esa revelación recibida de la naturaleza. No puede aducir ignorancia o desconocimiento. Las pruebas están ante sus ojos y en lo más íntimo de se ser.
    La creación está llena de las huellas de Dios, allí está su marca indeleble, constituyen su ropaje, la obra de arte que revela sus cualidades divinas. La constitución del propio ser humano, su cuerpo y su alma revelan la grandeza y la sabiduría divina. Solo es un necio el que niega la existencia de un Dios bueno y sabio.

3.    PERO EL HOMBRE HA REPELIDO ESA VERDAD. vv. 21-23
    Usted no se podrá emocionar tanto con la buenas nuevas hasta que comprenda lo terrible que son las malas noticias acerca del hombre.
     El pecado ha embrutecido tanto al hombre, que aun teniendo el conocimiento de Dios, no lo glorifica, ni le da gracias por todo lo recibido. Fue creado para glorificar a Dios y en vez de ello toma lo creado por Dios y lo declara su Dios. Dios creó al hombre y a su razón, Dios creó a los ángeles, Dios creó el cielo y las estrellas, y en lugar de adorar al Creador, el hombre se adora a sí mismo o a cualquier otra criatura, menos a su Hacedor. ¿Qué tiene eso de sabiduría o de sensatez? El pecado degrada al ser humano y lo convierte en un ser necio y torpe.
      El astrofísico Stephen Hawking, el más famoso ateo de nuestros tiempos, escribe en su más reciente publicación: “Debido a que existe una ley como la gravedad, el Universo puede y va a crearse a sí mismo de la nada”. Tres observaciones:
      1. La ley de la gravedad es algo, no es nada. Si ya existía, entonces el Universo no se crea de la nada. ¿Y cómo apareció esa ley?  
      2. El Universo no puede crearse a sí mismo. Sería como decir que yo me traje a mí mismo al mundo. Yo no existía, pero me traje yo mismo al mundo, porque yo ya existía.  
    3. Las leyes no crean nada. La ley necesitaría tener inteligencia, intencionalidad y voluntad creativa. La gravedad explica la caída de una pelota pero no la crea ni la avienta (Wiil Graham, 5-ab-2014).
La mente y el corazón de los hombres se oscurecen debido al pecado. La palabra de Dios es la luz que ilumina la mente y la naturaleza para encontrar a Dios y glorificarlo como merece.

4.    POR ESO DIOS HA REVELADO SU IRA. vv. 24-32
    Asómbrese de lo que Dios hace cuando el hombre peca de manera obcecada y soberbia. Es la terrible noticia que al pagano le molesta escuchar: Dios los entrega a su maldad.
      Los entrega a sus malos deseos, los entrega a sus vergonzosas pasiones, los entrega a la depravación mental (vv. 24, 26, 28). Esta lastimosa sirena del versículo 18 hiere los sensibles oídos del ateo, del agnóstico, del escéptico y del libertino pagano: Dios está airado contra el pecador y por esa razón lo libera de su gracia y lo entrega a las garras de Satanás. Puesto que el hombre se ha negado a hacer la voluntad de Dios, entonces Dios lo entrega a su degenerada voluntad para sufrir los estragos de su maldad.
   Es lo mismo que sucedió en los tiempos de Noé, en las ciudades de Sodoma y de Gomorra y en los peores días de Judá e Israel.
   El hecho de que nuestra cultura acepte casi universalmente el aborto, la eutanasia, el alcoholismo como enfermedad, la legalización de las drogas, el homosexualismo, el lesbianismo, es solo señal de que Dios ha entregado a nuestra generación a su maldad. Pablo hizo este diagnóstico hace casi dos mil años.
   Ahora podemos entender la urgencia de Pablo para atesorar el evangelio y compartirlo con toda la gente, sin excepción de personas. Solo hay una salida para la perdición del mundo y es gratuita.     
                                                                                                     Pbro. Moisés Brito V.

domingo, 6 de octubre de 2013

UNA IGLESIA CATÓLICA

"Y entonaban este nuevo cántico: 
«Digno eres de recibir el rollo escrito 
y de romper sus sellos, porque fuiste 
sacrificado, y con tu sangre compraste 
para Dios gente de toda raza, lengua, 
pueblo y nación. 
De ellos hiciste un reino; 
los hiciste sacerdotes al servicio 
de nuestro Dios, 
y reinarán sobre la tierra.»" 
Apocalipsis 5:9,10

La iglesia católica es:
Un solo rebaño y un Pastor
Una esposa para un solo Marido
Un solo edificio para un solo Espíritu
Muchos ciudadanos en una sola nación
Muchas piedras en un solo Fundamento
Muchos miembros en una sola familia
Muchos miembros en un solo cuerpo
Muchos pámpanos en una sola Vid
Muchos hijos con un solo Padre

1° SE REFIERE A LA IGLESIA INVISIBLE.

1.     INCLUYE A TODOS LOS ELEGIDOS.
   El cristianismo auténtico no hace acepción de personas. No tiene preferencia de raza, lengua o nación. La iglesia está compuesta por los elegidos esparcidos por toda la tierra, en todos  los países y que se acomoda bajo cualquier tipo de gobierno. Existe desde Adán y permanecerá hasta el último convertido antes del fin del mundo. Son los que realmente han sido regenerados en su corazón, sellados con su Espíritu, registrados en diferentes denominaciones y que solo Dios conoce.

2.     SON LOS ELEGIDOS EVANGELIZADOS.
No se trata de todos los que han sido predestinados, lleguen a conocer o no el evangelio, no. Se trata de aquellos que, habiendo sido elegidos desde la eternidad, en algún momento por medio de la predicación del evangelio creyeron en Jesucristo como su salvador y así lo confesaron. Dios predestina no solo que se conviertan sus elegidos, sino también que haya medios para que el evangelio sea conocido por ellos. Jesús dijo: “Vayan y hagan discípulos a todas las naciones”.

3.     ABARCA LA VIDA EN TODAS SUS FACETAS.
La iglesia es universal porque su tarea, su influencia, su misión y mandato, incluye todas las áreas de la vida humana: la ciencia, la política, las artes, el deporte, el comercio, la agricultura, la cultura y la familia. No solo se adora y sirve a Dios por medio del culto público, sino por el ejercicio fiel de nuestra vocación en el mundo. Dios no limita su soberanía a la vida eclesiástica; no se encierra en templos; no se enclaustra en lo que llamamos “sagrado”.

2° SE REFIERE A LA IGLESIA VISIBLE.

1.     ESTÁ CONTENIDA EN MUCHAS DENOMINACIONES.
No está concentrada mediante un gobierno único y central, se encuentra en muchas denominaciones que se caracterizan por sujetar su mente y su conducta exclusivamente a la autoridad de la Biblia. No hay una jerarquía organizacional que pretenda mantener un control completo y exclusivo. La unidad es espiritual, y su expresión es diversa, plural.
   Hay fundamentos que unen espiritualmente a pentecostales, bautistas, nazarenos, anglicanos, luteranos, metodistas y carismáticos.

2.     SE HACE VISIBLE MEDIANTE SUS MARCAS.
Pero ¿cómo diferenciar a denominaciones protestantes y sectas heréticas? Por sus marcas. Básicamente son tres: La Predicación de la doctrina pura del evangelio, la recta administración de los sacramentos y el fiel ejercicio de la disciplina. Sin embargo, estas marcas producen otras señales que las caracterizan: Adoración genuina, oración eficaz, evangelización natural, comunión afectiva, testimonio efectivo, gobierno bíblico, santidad personal, y cuidado de los pobres.

                           3.     SE DIFERENCIA POR MAYOR O MENOR PUREZA.
Las denominaciones no se diferencian por ser unas verdaderas y otras falsas. La distinción se observa por su grado de pureza: pureza en su doctrina, en su conducta, en su gobierno, en sus finanzas, en su lenguaje, en su vida familiar y laboral, en su servicio a la comunidad y en su cuidado de la tierra.
   Una denominación o iglesia local, rompe su comunión con la iglesia verdadera cuando niega uno o varios fundamentos escriturales, como negar la doctrina de la Trinidad, o la inspiración de las Sagradas Escrituras.


Iglesia local
·  Es un grupo de creyentes
·  Son muchos grupos
·  Son todos los llamados
·  Es una organización
·  Incluye solo a vivos
·  Todos pueden conocerse
·  Tienen un gobierno central
·  Se conocen por lista


Iglesia universal
·  Es la totalidad de los creyentes
·  Es una sola iglesia
·  Son todos los elegidos
·  Es un organismo
·  Incluye a vivos y muertos
·  No puede conocerse a todos
·  No tienen un gobierno único
·  Sólo Dios los conoce

martes, 19 de marzo de 2013

LA GUERRA SANTA EN LA BIBLIA




Deuteronomio 7: 1 – 6  
El Señor tu Dios te hará entrar en la tierra que vas a poseer, y expulsará de tu presencia a siete naciones más grandes y fuertes que tú, que son los hititas, los gergeseos, los amorreos, los cananeos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos. 2Cuando el Señor tu Dios te las haya entregado y tú las hayas derrotado, deberás destruirlas por completo. No harás ningún pacto con ellas, ni les tendrás compasión. 3 Tampoco te unirás en matrimonio con ninguna de esas naciones; no darás tus hijas a sus hijos ni tomarás sus hijas para tus hijos, 4 porque ellas los apartarán del Señor y los harán servir a otros dioses. Entonces la ira del Señor se encenderá contra ti y te destruirá de inmediato.
5 »Esto es lo que harás con esas naciones: Destruirás sus altares, romperás sus piedras sagradas, derribarás sus imágenes de la diosa Aserá y les prenderás fuego a sus ídolos. 6 Porque para el Señor tu Dios tú eres un pueblo santo; él te eligió para que fueras su posesión exclusiva entre todos los pueblos de la tierra.


1.   LA TESIS DEL MUNDO.
En la guerra santa del Antiguo Testamento, Dios al enviar a Israel a exterminar a un pueblo, mata gente inocente.

2.   LA REVELACIÓN DE DIOS.
En la guerra santa del Antiguo Testamento,  y los castigos mortales del Nuevo Testamento Dios revela su justicia aplicando el merecido castigo al pecado.

3.   LA EVIDENCIA DE LA BIBLIA.

      a)  El día que perdimos la inocencia.
 “Pero, en cuanto al fruto del árbol que está en medio del jardín, Dios nos ha dicho: ´No coman de ese árbol, ni lo toquen; de lo contrario, morirán” Gn. 3:3.
Dios advirtió a Adán que el día que comiera del árbol de la ciencia del bien y del mal, ese día moriría. Con la mordida de aquel fruto, Adán, y toda su descendencia, si no fuera por la misericordia de Dios, debía haber muerto instantáneamente. Allí, la humanidad, representada en Adán, perdió su inocencia.

      b)  La maldad contaminó a todo ser humano.
“Al ver el Señor que la maldad del ser humano en la tierra era muy grande, y que todos sus pensamientos tendían siempre hacia el mal.” Gn. 6:5.
La maldad que nació en el corazón de Adán se extendió a toda su raza. Cada ser humano descendiente de Adán quedó invadido por el pecado: su mente, sus afectos y su voluntad. Sólo la gracia y la justicia de Dios frenan significativamente ese mal. El diluvio universal no mató a gente inocente, era gente culpable.

     c)   No por ser santo fue escogido Israel.
“Tampoco te unirás en matrimonio con ninguna de esas naciones; no darás tus hijas a sus hijos ni tomarás sus hijas para tus hijos, porque ellas los apartarán del SEÑOR y los harán servir a otros dioses. Entonces la ira del SEÑOR se encenderá sobre ti y te destruirá de inmediato” 

Dt. 7:3-4.
Israel fue escogido para ser santo, pero no por ser santo. Su concupiscencia le haría caer bajo la ira de Dios en caso de relacionarse con los cananeos paganos. Dios quería preservarlo para tener una nación donde se conservara el mensaje de salvación, un escenario donde naciera y creciera el Mesías.

     d) No por su justicia fue salvo Israel.
“Cuando el SEÑOR tu Dios los haya arrojado lejos de ti, no vayas a pensar: ´El SEÑOR me ha traído hasta aquí por mi propia justicia, para tomar posesión de esta tierra.´ ¡No! El SEÑOR expulsará a esas naciones por la maldad que las caracteriza” Dt. 9:4.
En los versículos 4 al 6, tres veces le dice Moisés a Israel que recuerde que no es por su justicia que Dios los introduce a la tierra prometida. Es sólo por la misericordia de Dios. Esta es la gran confusión que entorpece al hombre de todos los tiempos: creer que puede ser salvo por la justicia propia al obedecer la ley de Dios.

     e) La ira más violenta se revela en el calvario.
“El amor y la verdad se encontrarán; se besarán la paz y la justicia” Sal. 85:10.
Si tenemos la impresión de que el Dios del Antiguo Testamento no es el mismo que se revela en el Nuevo Testamento, debemos tener en cuenta que el acto más cruel de la ira de Dios se encuentra en el N. T., en Getsemaní, el Gábata y el Gólgota. Ese es el acto de venganza más brutal y aterrador. Sólo es comprensible cuando consideramos el hecho de que Cristo voluntariamente dio su vida.

4.   LA ACTITUD DEL PUEBLO DE DIOS.

     a) Las tragedias fatales nos recuerdan la justicia de Dios.
“¿O piensan que aquellos dieciocho que fueron aplastados por la torre de Siloé eran más culpables que todos los demás habitantes de Jerusalén? ¡Les digo que no! De la misma manera, todos ustedes perecerán, a menos que se arrepientan” Lc. 13:4,5.
Las muertes trágicas nos incitan a juzgar a las víctimas como peores personas que nosotros. Pero el Espíritu Santo nos guía a tomar lecciones espirituales para vivir con mayor cuidado. En vez de preguntarnos ¿por qué les habrá caído la torre a aquellos dieciocho hombres?, deberíamos preguntar ¿por qué la torre no me cayó a mí?

     b) Debemos adorar a Dios con alegría y temor.
“Sirvan al SEÑOR con temor; con temblor ríndanle alabanza” Sal. 2:11.
La gracia de Dios con la cual nos trata continuamente debe llenarnos de alegría, pero la justicia de Dios debe despertar en nosotros una actitud de reverencia y temor. Dios, de manera libre dispensa a los hombres su gracia y misericordia, pero cuando los hombres sobrepasan los límites de su paciencia, aplicará su justicia.
Imitar a Cristo en su relación con el Padre nos llevará a ser más santos.

Pbro. Moisés Brito Valeras